29 nov. 2007

Tengo....

Tengo letras que son casi lo primero y digo casi porque tengo también rimas, risas y prisas.
Tengo amigos. Y acá hago un alto. Tengo que hacerlo. Porque me llenan la vida. Me leen las letras, me preguntan las preguntas que no quiero responderme. Ale. Martín. Cele. Vero.
Tantos que van y vienen. Y tantos que siempre se quedan. Tengo tantos amigos que no nombro y me dan vida. Y una naranja que últimamente me dio un par de empujones para arrancar y un sopapo de palabras que me pusieron en mi lugar. ¡Aten a la loca pero no se la lleven lejos que la voy a extrañar!
Tengo el recuerdo de la paz más mansa de dormir en mis brazos a mi ahijado. Hermoso. Chiquito. Te quiero tanto bebito.
Y tengo desorden en mi casa y algunos terrenos baldíos en el alma.
Tengo una ciclotimia importante y no tengo ganas de cambiar.
Tengo poca paciencia a veces y más de la necesaria casi siempre.
Tengo unos rulos peleadores y unas curvas medio indecentes. Los ojos los tengo verdes, a veces esquivos y a veces con brillo. Los pies chiquitos, las manos prontas y las uñas desprolijas.
El carácter lo tengo de a ratos un tanto templado, la fama mala y puesta a dormir y los escudos siempre asomando.
Tengo una casa nueva y una fiesta inminente. Un balcón a la intemperie y luz de luna en mi cama blanca.
Tengo extrañas formas de estar ausente y a veces tengo pocas ganas de estar presente.
Tengo un hermano ingeniero que tiene un gato asesino y una esposa sencilla. Una madre ferviente que me roba el alma y por la que doy la vida. Y tengo un padre. Mi viejo que me llama hoy después de tener un pelea ayer y me manda el orgullo a la cucha cuando me dice “Te amo hija” delante de un mundo de oyentes.
Te amo . Te tengo. Que dicha.
Tengo también ansiedades.
Tengo aislamientos amarretes que me dejan hipotecada a algunas noches infinitas. Nada sana sin antes haber herido. Tengo frases que recién empiezo y ya se me olvidan. Metáforas que se repiten en círculos cuando a veces tengo miedo de no ser querida.
Tengo más de cuatro sueños pero los trato de bichos.
Tengo por huésped a la libertad y como vecina nómade a la soledad.
Tengo historias cerradas. Algunas antes de empezar. Tengo algunas camas a las que nunca voy a dormir y algunos brazos a los que no voy a abrazar. Y tengo un fantasma que ya no se cuela en las noches a moverme las pesadillas. Tengo cajones vacíos de antiguas cartas de amor, algunos golpes mal dados y un par de huidas a tiempo. Tengo la mala costumbre de quedarme a dormir en almas ajenas, de robarme ojos con dueño. No hago nido. No tengo hace tiempo en mi agenda una muerte por amor. Tengo una sombra que se asombra cuando brillo y un pasadizo secreto escondido en mi ombligo.
Tengo la suerte de no clavar puñales por la espalda. Aunque tengo en mi prontuario denuncias anónimas de un par de corazones destrozados.
Tengo algunos cargos de conciencia poco pesados y varios miedos recargados. Tengo hábitos nocturnos y en general buenos tratos.
Tengo la mala sangre de tener gente a cargo y la sangre fría de llevar dedos ensangrentados.
Tengo frío a veces en verano y deseos que se andan soltando.
Tengo unas cuantas certezas distraídas, unos ojos que esta tarde no se resignaron a no mirarme porque todavía se tientan con sentirme el olor a jazmín. Tengo la distracción de olvidarme de algunos hombres y unos cuantos hombres que han me han olvidado casi al descuido.
Tengo la insolencia de sentirme a veces vacía y una tendencia importante a morirme de de risa. Tengo charla fácil, muchas vueltas y pocas ganas de jugar a las muñecas. Tengo ceniceros llenos de adicción al cigarrillo, enquistada la fobia a las aves, masculina la forma de tomar fernet y una fantasía loca con un pseudo cantante de rock.
Tengo un ego a veces demasiado impertinente y una dulzura que se disimula en esta imagen tan independiente.
Tengo la buena fortuna de no creer en la suerte y unas cuantas vueltas de tuerca pendientes con eso de creer en algo de lo que dice el destino.
Tengo nochesdías que ya terminan, noches que no llegaron y soles que iluminan.
Tengo varias fotos que no revelan, un par de tickets a la luna y un dibujo en el que salí casi igualita



28 nov. 2007

Hermosas, sapos y ojos verdes

Amanece. Con los atajos de algún camino desandado pero amanece. La luz fulmina y anuncia otro desvelo. Chiquita fue la promesa que dejó aquella esquina. Fría como la nieve en el congelador. Un tango resuena a nostalgia y los besos en la espalda fueron a morirse en esos ojos verdes que no eran míos. Igual de verdes, más morochos y seguramente menos esquivos. Otra noche entre explosiones nuevas y otra huida. No hay "quedáte a dormir" posible si los brazos no se mueren por abrazar.
Nada sana sin antes haber herido. Nada duele antes de la soledad.
Poco importa de quien sean los labios que besan las horas breves del quererse sin amor. No importa si hay corazones latiendo. Después de ser preciosa, esta vez por unas horas, ella corre rápido y lejos a lavarse las historias y a escribir metáforas descabelladas que justifiquen ese deseo que en un instante se transformará en un tiroteo de soledad. Sentada en la intemperie de un juego de sábanas usadas pensará en puñales que no hieren y en hermosas que se quedan sapos. Reinas por 10 minutos que escarmientan por un ratito cuando amanece y la luz fulmina y anuncia otro desvelo.

24 nov. 2007

IDENTIFIQUESE


Flavio tiene 30. Nació en Mendoza en 1977. Su padre es director de una empresa automotriz y su madre ama de casa. Flavio se educó en un buen colegio, fue buen alumno y labura desde chico. El y su hermana un año menor se fueron del hogar paterno apenas arañando los 21.
Flavio además es mi amigo, un tipo que da y no espera. Es el que te llama a ver si tomaste el remedio cuándo estás enferma, el que te rompe los cigarrillos cuándo vas por la mitad segundo atado diario, el que se acuerda el día de tu cumple y te llama para hacerte acordar del cumple de tu vieja. Flavio da. Y hace unos años Flavio duda. Y hace unos meses Flavio se muere de miedo.
Cuándo cumplió los 18 años su padre, bastante autoritario él, le escupió de la nada un "Vos y tu hermana son adoptados". Y a Flavio se le confirmaron algunas sospechas. Y se le llenó el alma de preguntas. Y a la primera que soltó sólo consiguió un "De este tema no se habla nunca más" por respuesta. Nunca más.
Y no se habló y nunca habló. Por que no podía ni pensar en las respuestas. Pasaron 12 años de mil discusiones y peleas . Y un día Flavio se cansó de no preguntar y empezó a pedir datos, fechas, fotos, lazos. Y nadie le dio más que silencios, miradas al piso y hasta alguna que otra cachetada.
No tiene partida de nacimiento "porque se perdió", no tiene fotos de chico "porque quedaron en lo de la abuela cuándo vivíamos en Mendoza" no tiene ropa de bebé "porque la dimos a los pobres" no se parece en nada a su hermana, supuestamente biológica, "porque de eso no se habla".
Cansado y muerto de miedo por ser tan valiente, Flavio sacó un pasaje a Mendoza. Dice que se va a buscar un poco de historia. Cuándo sus padres adoptivos se enteraron del viaje imploraron que "por favor no te vayas" dijeron "que no hace falta que viajes, preguntanos a nosotros lo que quieras saber" y entonces Flavio se enteró que la suya no fue una adopción legal . Que sus padres biológicos eran muy humildes y que se lo dieron a sus padres adoptivos para que lo tengan un tiempo y al año siguiente le llevaron a la hermana. Y que nunca más aparecieron (que no es lo mismo que decir que desaparecieron). No hay papeles, no hay registro, no hay historia. Flavio viaja en dos días. Su padre puso un abogado.
Ayer me contaba toda está des-historia.
- Vamos a Abuelas Flavio le dije
- Dejáme ir a buscar la historia que me contaron. Dejáme ir a creer que mis padres eran pobres y me abandonaron. Déjáme ir. Yo sé que esta historia termina en Abuelas pero todavía no puedo aceptarlo me contestó
Y lo veo tan valiente que está muerto de miedo. Lo veo partido de furia, de pena, de asco. Está desencajado, vuelto loco, ausente, sin raíces, sin poder empezar su vida. Y yo me siento tan pelotuda cuándo creo que tengo problemas existenciales. Y quisiera regalarle un poco de mi historia, de mis cimientos, de mis raíces. Pero no puedo darle más que un abrazo, escribirle estas estúpidas letras y decirle Andá a buscarte Hermano, encotrá la mentira y a la vuelta te acompaño a buscar la sangre.




(Iba a cambiar el nombre de Flavio por otro para proteger su identidad pero dada la situación iba a ser una ironía demasiado absurda. Flavio es Flavio. Al menos por ahora)

23 nov. 2007

Recordatorio para mí misma


Parece que tengo que andar dejándote notitas. Ufff que criatura sos!
Acordate nena, que esto de andar lleva costo y tiempo.
Anoche existió y fuiste reina por 10 minutos. Acordate que eso no te conforma, acordate que a veces, dormir abrazada al insomnio es mejor que dormir abrazada a quién sabe quién.
Las nochesdías linda, pueden dejarte temblando es cierto, pero las noches que son nada pueden dejarte vacía. Ya sé que te preguntás si alguien te sostendrá la mirada....
Y no dudás de tu andar , lo sé también, pero acordate que al destrabar la mandíbula y dejar de pelear capáz por reflejo se te escapen algunas lágrimas. Nada de lamentos nena, peores lágrimas has llorado. En el fondo no hace falta recordarte que no te conformás con ser reina 10 minutos. Pretendés ser mujer toda la vida.

Cats

Cuándo explote tu cabeza seguramente yo estaré dormida.
Mi piel sigue oliendo a mí. La nochedía es ahora sólo noche.
El juego es sólo mío y el rio fluye. Caudal. Simpre.
Aunque quiero que a veces alguien me lleve. El hombre no ha llegado.
No espero. Sigo andando.
Con las palabras sueltas y la lengua larga.

21 nov. 2007

PARA MÍ MISMA


Andabas por ahí con esa incertudembre a cuestas, pensando de dónde salió así de la nada.
¡Es que a veces sos tan desmemoriada! No sé si es eso o que te haces la distraída. Si ya sé que tenés tendencia a evadirte. Te gusta el escape pero si lo pensás bien bastante cargo te has hecho últimamente ¿no? Eso de ir teniendo claro que te metés solita en determinados lugares, que te buscás solita determinados momentos no es poca cosa.
¿Te das cuenta nena? Te paraste sobre tus propios pies y no importa si a veces estás descalza, con tacos o desnuda. Te cargaste unas cuántas mochilas, es cierto, pero todavía algunas gentes ven tus ojos brillantes. ¿Que es eso nuevo que tenés en la piel? Vida nena, descubriste hace tiempo ya, que estas tan viva y se te sale por los poros ahora. ¿Incertidumbre decís? Y sí pero no te vayas a frenar por eso ¡¡eh!! Fumate todos los cigarrillos que quieras que igual el miedo va a seguir estando.
Así que, corazón, andá destrabando la mandíbula que no sos perro de pelea.

20 nov. 2007

Marca - Huella

Pensaba hoy en los recuerdos. Y recordaba instantes que ya casi se me olvidan.
¿Y qué es un recuerdo? No me alcanzó con correr a los libros y buscar la respuesta psicoanalítica, ni la cognitivista, ni la zen.
¿Esos instantes que alguna vez fueron tan intensos y que ya dejaron de ser presente están simplemente condenados a ser imagen y vacío? Y pensaba en cómo es que se configuran los recuerdos. ¿Son marcas que se transforman en huellas? No, no es que sea pura semiótica es más bien predisposición al olvido. El paso del tiempo hará sin dudas, el resto del trabajo. Y no pensaba específicamente en recuerdos dolorosos, incluso evocaba momentos felices o apasionados o intensos. ¿Será que las ansias por seguir andando predisponen a buscar mayores felicidades, pasiones o intensidades? Grandes pasiones han quedado reducidas a borrosas imágenes, grandes amores a buenos deseos, totalidades a sensaciones. La intensidad de una nochedía, apenas unos días después, se reduce algunas imágenes. ¿Es lo inevitable del transcurrir? ¿Cuándo el instante desaparece, dónde se conserva la felicidad?
Apoyada en la pila de libros que quise leer me quedo pensando...
¿No es un recuerdo acaso nada más que un futuro olvido?


18 nov. 2007

Nochedía


Después de la fiesta, cuando la madrugada se amanece y las pieles se despiertan una vez más, ellos comparten por primera vez la nochedía.
Afuera hay estrellas y soles. Adentro la humedad de dos cuerpos sabe a rocío y los besos, tan nuevos, no alcanzan para promesa....

15 nov. 2007

¿Quién quiere venir a volar?

No estés triste, Corazón
Dale! dame la mano
y
demos una vuelta más por el cielo

10 nov. 2007

"Poder decir adiós es crecer"
G. Cerati - Adiós-



Timbre. A la 3.40 de la madrugada. Timbre. Fuera de horario y de contexto. El perro saltó de la cama y ladró a la nada. Ella un tanto asustada se levantó. Sabiendo lo que no quería saber llegó hasta el portero eléctrico y contestó.
- Soy yo
- Son casi las 4 de la mañana....
- Bajá que hace frío
Y ella bajó. Se tiró encima de su pijama de ositos loprimeroqueencontró y descalza bajó. Son 7 pisos que parecían mil. En el trayecto se fue enojando. Enojada porque él no respetaba, enojada porque la invadía, enojada porque el caprichoso quería lo que no podía, enojada porque se sentía sujeta a su insistencia, atrapada por las anécdotas, asustada por el ruido del viento. El ascensor llegó a cero y ella, tratando de mantenerse todo lo seria que el pijama de ositos le permitiera tomó aire y abrió la puerta. Entonces lo vio. Traía dos ramos de jazmines en una mano y un bolso chico en la otra. Los ojos intensos cómo siempre, las espaldas mas anchas que de costumbre, la decisión tomada cómo nunca. En su mano izquierda ya no estaba la alianza. Él la vio también cómo nunca. La conocía desnuda de memoria, vestida para toda ocasión también pero con el pijama de ositos no. Sonrió.
- Estás descalza
-¿Qué querés?
- Quedarme
- ¿Por cuánto?
- Siempre
- No
Subieron callados y sin mirarse. El olor a jazmín inundaba el ascensor.
- Que golpe tan bajo - dijo ella mientras abría la puerta
Él dejó el bolso en la mesa y saludó al perro.
Se sacó la campera y por primera vez la tocó.
- Estás helada
- No vas a quedarte
- ¿No vas a preguntarme que pasó?
Entonces ella lo miró fijo. Lo vio diferente. Lo vio íntegro por primera vez en meses o años quizás. Ella, que conocía todas y cada una de sus facetas, todos y cada uno de sus trucos supo que no era el de siempre, no lo vio amante, no lo vio niño, no lo vio amigo, no lo vio casado, no lo vio quebrado, ni macho, ni caído, ni gracioso, ni demandante, ni celoso, ni protector. Lo vio Hombre. Por primera vez.
Poco importó nada para ella en ese instante. Poco importó la historia, la amistad trunca, los años locos, las noches muertas. Poco importó el basta, poco importó la falta de amor. Él estaba parado ahí, frente a sus pies descalzos, más hombre que siempre, más amador que nunca, más suyo imposible.
Seduciéndola con una serenidad inconmensurable, con una entrega impensada, con una hombría segura.
Se acercó muy rápido. Ella seguía inmóvil, sabiendo que el próximo paso sería sin retorno. El le desabrochó despacio el pijama y le abrazó la piel sin terminar de desnudarla. Ella increíblemente temblaba. Ya no había raciocinio posible. Era el duelo final.
Con manos libres rodeó firme su cintura y la aprisionó tiernamente contra la pared. Besó sus hombros, sus ojos, sus labios, con una devoción nueva. Acarició su espalda y sus manos como si no las conociera, olfateó su cuerpo como si fuera su perfume nuevo, la miró a los ojos como si recién la viera. Esa noche no había entre ellos la excitación de lo prohibido, el fantasma del triángulo, de la amistad, la redondez de una alianza. Fueron ellos dos por primera vez, ellos dos y sus cuerpos de hombre y mujer, no de niños que juegan a las escondidas, no de amigos devenidos en amantes, no de historias que ya se terminan. No hubo una sola palabra, apenas se oían gemidos. Fueron horas eternas de silencio, de mirarse, de reconocerse a pesar de tanto conocerse. Mil años después él rompió tímido el silencio
- Sos nueva- dijo mientras la dormía plácida por primera vez en su pecho.
Ella, recordando de un golpe aquello del amor se quedó dormida sabiendo que esa noche, que para él era la primera de una historia nueva, para ella era definitivamente la última de una historia muerta. La casa quedó empapada de jazmines.Y ese fue el final.




*Juro que esto es apócrifo y que no es autoreferencial...

8 nov. 2007

Cortó

Acabo de tener la siguiente conversación telefónica:
- Pero ya hablamos de esto, corazón
- Sí y yo te dije mil veces que si me lo pedís estoy dispuesto.....
- No voy a ser tu bastón. Esto no es por ella, ni por vos, ni por los hijos que van a tener...
- ¿Es por que hay otros?
- JA! Sos tan tierno a veces.....
- ¿Entonces?
- Vos buscás una excusa para tirar toda tu vida a la mierda y yo tengo ganas de bailar en la lluvia...
- No me vengas con poesías. Extraño tu cinismo. Extraño tu cuerpo
-Yo sin embargo estoy un tanto más cómoda siendo sincera. Ya tendrás, sin dudas, otros cuerpos despreocupáte...
- Ah! ahora te ponés cínica...
- Acabás de decir que lo extrañás
- Debés estar histérica por que te está por venir. Ya se te va a pasar
- Ja! Te quiero tanto nene...no, no se me va a pasar. Me voy por otro lado ¿entendés?
- (TUTUTUTU)
Cortó. Porque no entiende que el mundo afuera sigue girando. Cortó porque tiene terror a andar la vida solo. Cortó porque me conoce bien . Cortó y a los 5 segundos volvió a llamar. Esta vez yo sí entendí. Esta vez no lo atendí....


5 nov. 2007

Finalmente

Fueron días extraños. Estar un poco más libre implica también hacerse cargo. Y en estos días no sólo miré para arriba para ver el sol. Me desarropé, me solté el pelo, le puse coco a mi piel y me dejé. El sol se me quedó en el cuerpo, me arrebató la cara, me enrojeció los labios, me resaltó las piernas. Me sentí linda y seguí andando. Y me paré justo en frente de tanto enrosque y le solté la risa. Y me reí y bailé y fui todavía un poco más libre. Había mucho viento pero ni cerca estuvo de tumbarme. Puede ver que lo que tanto era ya no es tanto.
Tenía la piel ardida y la cabeza calma. Los labios secos. La frente alta. Y mucha risa. Y mucho camino. La música sonaba en vivo y yo sentada al sol con mi libro nuevo.
Después, arrugué mi último prejuicio y lo tiré por la ventana. No había nada de exceso en mis nuevas ganas.
Me vestí de negro y jeans. Desabrigada una vez más y salí. En tal esquina a tal hora. Un fernet eterno y un café. Otras manos. Otros besos. Otra calma. Noche de sábanas.
Cuándo él apago el fuego de ese último cigarrillo y se quedó de a poco dormido yo me acurruqué cerca pero a distancia. Me dormí serena. Con el cuerpo manso, el pelo suelto y la piel cómo recién estrenada.
Finalmente está tarde, mientras estaba fumando sola, conforme, silenciosa y apaciguada volvió habitarme la calma.

3 nov. 2007

"No estés triste, linda"

Ya llegarán otros tiempos.Y encotrarás entonces, un lugar para el descanso, la recompensa por tanta insistencia. Ya llegarán los días en los que seas princesa, no te desesperes estos son tiempos de andanzas. Sabrás entonces distinguir los lugares seguros, aferrarte a un abrazo real. Encontrarás, te prometo, tu lugar. Dejarás de olfatear el peligro. Pero no será hoy. Deberás seguir siendo valiente, es que te quedan todavía por combatir tantos fantasmas.
Estos no son momentos para descansar. Soplan aires de batalla, hermosa. Son tiempos de guerrearla. Al final , al final hay recompensa. Si claro como dice la canción.
Deberás ser paciente y no pensar en futuros. Es momento de ser fuerte y de seguir andando. Hay que pelear esta guerra. No te tires al costado del camino niña, que se te pasará de pronto la vida. No es momento de lágrimas. Cambiálas por risas y buscá entre tus compañeros de camino alianzas. No te preocupes, todo pasa y vas por la buena senda. Si, ya sé que tus ropas están rasgadas, tus pies cansados, tu conciencia sucia y tu cuerpo en llamas pero hay que seguir andando preciosa, hay que seguir andando.
Ya vendrán los tiempos del remanso. Ya habrá una instancia para el buen amor. Pero ahora niña, ahora no podés ni pensar en un lamento. Tu escudo está más valiente que nunca. Tu corazón más noble que siempre. La liberación ya está empezada. Algún día quizás amanezcas cómo doncella, entre abrazos de caballero pero hoy preciosa, sólo podés pensar en ser guerrera. Dormir a la intemperie y estar alerta. Esa es más bien tu esencia.
Vamos, andando. No estés triste linda, el camino espera y el sol está brillando, bien fuerte, allá arriba.

2 nov. 2007

Parecer (es) II

Update de esta madrugada (2/11/07)

Parece que estamos todos locos. Que vos no me crees un solo silencio ni vas a dejar que yo pueda solita con la distancia. Y te plantaste y parece que viniste a buscarme. Parece que querés más juego. Pareces que querés. ¿Qué querés?.
Parece que ya no aguanto más. Mentira, si que aguanto. Siempre aguanto. Y puedo sola.
Y dejé que te pararas ahí, tan adelante mío, tan como si nada. Parece que va estar lindo el tiempo este fin de semana. Hablemos del tiempo corazón, es lo único que nos queda.
Parece que viniste a verme y me viste nueva. Y de lejos me mirabas. Y yo con mi liberación tan endeble y a medio liberar me quedé con mis dos pies bien derechita y ubicada. Me movés. Con tu voz, con tu ignorancia me movés. Parece que no me torcés el rumbo.
Parece que no entendiste nada.
Hablemos me dijiste esta madrugada. ¿De qué? ¿ De qué parte de esta farza? ¿ No ves acaso que ya ni códigos nos quedan? ¿No ves acaso que mi pelo está más corto, mi mirada más fija y mi decisión tan tomada? Yo no juego más, hermano.
Y no, no me digas que esto no es un juego,(¿te acordás cuándo leímos juntos a Bataille?Ahora sí que finalmente lo entiendo). No me digas que somos los que eramos, no intentes que no nos terminemos perdiendo. No hermoso, no juegues con mis rulos, no los enrosques en tus dedos, no mires así mi boca, no toques otra vez mi pierna. Yo no juego más. Y parece que me muero por un abrazo. Parece que quiero mostrarte la nueva curva de mi cuerpo. Pero ando de liberaciones ¿sabés?. Y no quiero dar marcha atrás a tanto camino andado, a tantas mechas cortadas, a tantas noches de insomnio, a tanta estaca revoleada. Y si, que pregunta boluda la que hacés con tus ojos, claro que extraño. No, no sé si a vos, más bien a mí cuando estoy con vos. No, no la piel, no el sexo, no tus manos. Al menos no del todo. Parece que extraño el mate, los puchos y la risa. ¿ Te acordás del corte de luz amigo?
Si claro que recuerdo la vez que me miraste y de la nada me dijiste hermosa. No, no recuerdo bien el primer beso. Disculpáme. Parece que no entendés que es eso de las liberaciones.
Ya quisiera yo querer que podamos seguir queriendo. Parece que no quiero querer este juego.
¿Que es lo que estás mirando, hermoso? Por favor no insistas con los rulos. Si, ya sé que te gustan pero parece que las cosas cambiaron. No sé si pude haberlo evitado. Sentado en esa silla tan cerca y tan extraño te preguntás quizás si te miento. Parece que esta vez no hay estrategia. Es que estamos tan lejos. Es lo que nos queda. Y sí claro que me siento vacía. Pero libre ¿sabés?. Parece que tengo una ganas locas de bailar, de que me pegue el sol en la cara, de poner a Marley, prender un pucho y leer un libro en mi balcón. Tengo ganas de morirme de risa, de morirme de amor, de morirme de libertad, de llenarme la piel de caricias nuevas, más simples. No, no me invites a tu casa, ni a la cena, ni a la cama. No me interesa saber cuales son las cremas que usa ella. Ni el color de las toallas del baño.
Ya no necesito tanto tu abrazo como hace un instante. Guardálo . Ella es más débil. Parece que no puede sola. Y te juro que no es despecho ni ironía. ¡Ja! No seas tonto no te rías.
Siempre me haces reír tanto. No, no es que puedas hacerme llorar. Es resfrío no son lágrimas. Parece que no soy de las que lloran. Al menos no en tu cara. No, no estoy enojada Amigo, quizás un poco agotada por tanto insomnio, un poco tímida por tanta estrategia, un poco grande para tanta vuelta. Y claro tarado, más bien que te quiero. Tanto , tanto te quiero. Pero no más que eso. Fuimos juez y parte ¿te acordás?. Si, antes de la guerra de egos, cierto.
Ya hermoso, dejá de tocar mis manos, dejá de (des) cuidarme tanto. Ya lo sé que la soledad pesa. Pero peor es la tibieza, el porquesi y ni que hablar del porlasdudas. No corazón, no voy a vivir conformándome. La vida sigue ¿te acordás?. La puta madre, cuanto cuesta soltarnos. Es el precio de las liberaciones, Diego . Y yo con gusto lo pago.