30 may. 2005

¿El poder de la mujer?

Muchas veces me veo envuelta en conversaciones con especímenes del género masculino matizadas por cometarios tales cómo " es que Uds. (por las mujeres) pueden hacer lo que quieran con nosotros (los hombres)" o " Cuándo una mujer descubre el poder que tiene sobre un hombre ...". Por otra parte, hay mujeres que suelen hacer referencia a ese "poder" o capacidad de "dominio".
Una vez un conocido me dijo " me parece muy noble de tu parte que no uses el poder que tienen todas las mujeres para manejar a un hombre" y a partir de ahí me pregunte muchas veces de que catzo me hablaba.

Ahora bien; pasados unos años de aquel comentario y con bastante agua corrida bajo el puente todavía no entendí de que hablaba aquel muchacho.

Me pregunté muchas veces si soy yo la que no entiende, si son ellos (los que hacen ese tipo de comentarios) que se quedan en un nivel superficial de la distinción hombre - mujer o si directamente debo llamarme al silencio y comentar el tema con mi analista.
Igualmente sea cuál sea la respuesta siento que hay una parte que no entendí y presumo que puedo estar perdiendome de algo al menos divertido.
Este es un llamado a la solidaridad de mis lectores para que me orienten en el tema con sus creencias y vivencias y de ese modo poder aclarar este tema en mi cabezota (además de ahorrar una sesión de terapia)

11 may. 2005

La metafísica de las golosinas antiguas o cómo recuperar la certeza de haber tenido infancia

Quién más quién menos ha tenido alguna vez una charla en la cuál se rememoran sucesos, modas programas de tv, música y demás yerbas de los tiempos infantiles.
Ayer me toco vermelas con dos mentes despiertas y sus recuerdos de golosinas. Imagenes que transportan automáticamente.

Después de muchas idas y vueltas termine acusada de no haber tenido infancia. Los caramelos frutti fru se habían borrado de mi mente. Me hiceron descripciones de formas y sabores pero no hubo caso. Finalmente en el camino de regreso del trabajo a casa sobrevino de reprente a mi mente el caramelo cuadrado tal cuál lo habían descripto. Junto con esa imagen recuperé la certeza de haber sido ñiña alguna vez.

A continuación algunos íconos golosineros de la época:

Alfajor Jorgito ( a pesar de lo que puedas decir Smart)
Carmelo Frutti Fru (sabor frutilla)
Caramelos Bolones
El chicle de la Jirafa
Alfajor Guyamallen
Palitos de la selva
Caramelos 1/2 hora
Chupetin Topolino (con sorpresa, un adelantado al huevito kinder)
Galletitas merengadas (compradas de a 1/4 en el almacén. Venían en lata)
Palitos salados Leone
Chicle Bazooka (con horóscopo)

La lista es interminable. Apelo a la memoria de mis pocos pero sagaces lectores para completar la lista.
NOTA: Si este post pasa por los ojos de un lector de otra generación serán también muy bienvenidos sus comentarios.

5 may. 2005

Viernes nostálgica alegría

Martin Smart dice:
yo que hice
Carolina dice:
me descubriste
Martin Smart dice:
seran los 20 años
Carolina dice:
jejejeje
Carolina dice:
tanto?
Carolina dice:
ups
Carolina dice:
tenes razón desde los 6
Carolina dice:
creo q voy a llorar
Carolina dice:
mañana será probablemente otro viernes melancolico
Martin Smart dice:
ja
Martin Smart dice:
no por favor
Carolina dice:
pero alegre
Martin Smart dice:
viernes alegria
Carolina dice:
melancolica alegria
Martin Smart dice:
no van muy bien juntas esas dos palabras
Carolina dice:
de recordar cosas buenas q reconfortan el espíritu
Martin Smart dice:
no quiero leer el post de mañana
Carolina dice:
esto se transformara en mi prox post
Carolina dice:
jeeeeeeeeee
Carolina dice:
me leiste la mente
Carolina dice:
voy a hacer copy paste directo
Carolina dice:
seran los 20 años

Desnaturalizar los sentidos

Hoy al leer el diario via internet, me detuve en el siguiente titular

"INSPECCION OCULAR EN EL BOLICHE DE ONCE
Volver a Cromañón

Todavía están las huellas de las víctimas"
(http://www.clarin.com.ar/diario/2005/05/05/sociedad/s-03201.htm)
Después de leer la noticia sentí una angustia similar a la de ese día. La muerte en si misma con lo absurdo del caso y más allá de los vericuetos y resoluciones judiciales volvió a aprecer.
Trabajo a sólo 7 cuadras de Cromañon y sin embargo por momentos durante estos 5 meses me he perdido en la concepción del "allá lejos y hace tiempo". Dicen que en las paredes quedaron impresas las manos de quienes se deseperaban por salir, cómo pinturas rupestres de una era de barbarie. Mochilas , celulares, zapatillas.... rastros, huellas, pistas que sacuden el espíritu del lector que cómo yo, ha naturalizado e internalizado el horror.
Y nadie cercano a mí ni a mi entorno estaba en Cromañon ese día pero eso no es un alivio. El 31 de diciembre a las 12 de la noche todos los que se reunieron al rededor de mi mesa teníamos los ojos llorosos.
Las noticias y el paso del tiempo han ido borrando las imágenes de la mente, los medios han transformado a Cromañon en una batalla judicial de fojas y acusaciones cruzadas. De a poco se han perdido en el tiempo las historias. De a poco siento que mis sentidos se han habituado, acostumbrado a este mensaje mediático que todo lo reduce a liberar o no a Chabán o a juntar firmas para plesbicitar a Ibarra entre otras cosas. Cromañon se ha transformado en una causa judicial.
Hoy esta noticia es una cachetada a mi conciencia. No quiero caer en el reduccionismo político y mediático, no quiero protestar por que una marcha para reclamar justicia corta la 9 de Julio justo cuando tengo que volver a mi casa, no quiero pensar que todo va a seguir igual, no importa lo que pase ni quedarme con la idea de que unos tipos manejan todo.
Hay manos marcadas indeleblemente en las paredes de Cromañon. No quiero acostumbrarme a la barbarie. Me siento triste y quisiera llorar.

3 may. 2005

Inaguración

Aqui el ensayo, corto que me valió la promoción de la materia psicología y comunicación en el año 1999 (por poner algo):


Los Ojos del otro, la interpelación directa del ser, de lo propio y lo profundo.
El "riesgo" de que ese otro encuentre otro tanto en mi. La mirada me inquieta y me incomoda. Con el paso de las horas me lleva a la reflexión.Intentaré desde esta autoreferencialidad dar cuenta de la dificultad del develamiento del ser, de la esencia propia y más profunda que se escapa en esas miradas fijas.
¡Cuánto más fácil me ha resultado cuestionar a Descartes, a su racionalidad e incluso a la existencia de dios!
Tal vez como premisa del pensamiento moderno occidental, la alienación encubierta del ser (entendiendo al sercómo la inmanencia particular, subjetiva y propia de cada individuo y tal vez de cada objeto), la cosificación y naturalización de los sentidos y los "sentires"; la percepción unidimensional, pragmática y mediatizada del otro; no ya cómo un ser con propia esencia si no cómo una parte , una pieza, un engranaje de un complejo sistema han mediado en la cosmovisión occidental transformando a los individuos, a sus percepciones y a sus relaciones primarias y sociales en partes de un mecanismo complejo y "tecnificado". Pero si hablamos de mecanismos y de técnicas ¿no hay lugar para los sentimientos? En este punto de la reflexión vuelvo al autoreferencialismo. Tanto me ha costado aquí y ahora sostener esa mirada de un extraño, que se dispara mi pensamiento al porqué de de esta incomodidad. ¿Que hay en mis ojos? o más bien ¿Qué es lo que podrían dejar ver al otro? Mi propio ser pareciera quedar expuesto, mi conciencia de existir, mis emociones resguardadas y no "tecnificadas". ¿Y que hay con que esto quede expuesto a la mirada del otro? Esa mirada me detiene, me pone alerta, hay alguien que está llegando a mí y que podría encontrar aquello que la sutil alienación de los sentidos y "sentires" escondió bajo la piel y el inconciente. Tal vez allí encuentre el alma.