24 dic. 2006

Felicidades....

Felicidades....
Antes sólo bastaba un arbolito con luces que se prenden y apagan y una estrellita casi fugaz para que la navidad sea una Feliz navidad.
Y creía en aquello de pedir algún deseo.

Hoy los aniversarios se cumplen.
Los recuerdos se enredan.
Los corazones se rompen otra vez.
Las familias se dividen.
Las mesas se pueblan de algunos fantasmas.
Las 12 se acercan.
Los chicos que fuimos ya están crecidos.
Aunque sea navidad.

Parece que los silencios que duermen la tarde buena fueran a quedárseme para siempre en el alma.
Y la sensación de no tener todo aquello que hoy quisiera parece ganarle a la gratitud de tener a casi todos aquellos que quiero.
Y cómo siempre el árbol brilla.
Pero esta vez no esta mi abuela. Y me cuesta mucho encontrarla en las estrellas del cielo.

Y como siempre hay regalos. Pero me esta vez pesa un poco más la piedra del alma.
Y faltan algunos que siempre estaban.
Y ya no es tan simple como prender una estrellita fugaz.

Y justo cuándo las ganas de festejar no sé que cosa se me están por ir a dormir aparecen los amigos.
Prometiendo presencias.
Trayendo sus faltas.
Sus carencias.
Sus propias ausencias.
Sus lágrimas.
Animando la espera por verlos.
Dándole la N mayúscula que le faltaba a esta Navidad.
Trayendo a sus hijos.
Atajándome la lágrima que se arrastra cuándo se desata el nudo de mi garganta. Transformando el deseo de siempre en el gracias de ahora.

Sin que les importe que no este vestida de blanco, estrenado buenos augurios.
Sin que les importe que no sea la persona que esperaba ser y que no tenga el amor que planeaba tener.
Los de entonces,los de ahora, los de siempre, los ausentes.
Cada cuál traerá su chispita para encender la fugacidad de la estrellita que esta vuelta se me apago.

Los espero.
Feliz Navidad.