13 jun. 2009





Tu cafetera y mis tazas tienen cita en la cocina
Tu cicerón y mi stamp se conocen en mi pc
Tu ropa y mi ropa se casan esta noche en mi balcón
Mis medias de liga seducen a tu camisa azul cansada
Y en el revoltijo de la cama, mi sueño se abraza a tu olor.

Te quedás cada vez que no estás
Tus libros conversan con mis discos
Tus facturas se amigan con mis deudas
Y los ceniceros preguntan por qué están vacíos
Por todos lados abre y cierra, la llave que no tenés

Se respira vos por toda mi casa
Y cuando estás, mi insomnio ya casi no se desvela.
Entra el sol por la ventana y pregunta donde estás esta mañana
Duermevela de silencios, mi casa se queda callada.

Aprenderé seguramente algo de la cocina
Aprenderás seguramente a querer también lo que no soy.
No es esta otra historia de princesas
Nos es película, no es ficción.
Amor humano
De resfrío y pasado que a veces vuelve
De gente buena y algo difícil
De abrazo, estufa y ropa secándose al sol.