9 may. 2008

Paz un carajo

Quiero gritar. Bien fuerte. Hasta ahogarme, agotarme, escarmentar.
Hasta que me deje de doler el cuerpo, hasta quedarme sin abrazos, ni palabras, ni buena fe.
Hasta que no haya mas lugar para entender a nadie, sólo para mí, hasta volverme egoísta, inmunda, incapaz.
Gritar hasta quedarme dormida, seca, muerta, sin ganas de jugar a nada, de querer a nadie, hasta quedarme sola, cerrada. Y sin retorno. En serio sin retorno.
Gritar hasta vaciarme, hasta que nadie quiera venir a abrazarme, hasta olvidarme de mi historia, hasta vomitar miserias y hacerme impermeable a una caricia.
Gritar hasta secarme, para siempre, siempre, siempre.
Gritar hasta meterme a fuego en la cabeza, en el cuerpo y en el alma que vulnerable nunca más. ¿Ok ?
¡Pelotuda!