6 ago. 2007

Cumplir Años (4/8/07)


Entonces un día fue mi cumpleaños. Y hubo fiesta. Y vino gente. Y estaba linda. Y muchos me quisieron mucho. Y todos me abrazaron mucho. Y muchas veces. Y me sentí feliz. Feliz. Cumpleaños. Y Verito también cumplió años. Y vino gente que no conocía mucho. Y me abrazaron también. Y varios me quisieron mucho. Y algunos me escribieron letras. Y otros me dieron regalos.


El teléfono empezó a sonar un minuto y cincuenta y dos segundos después de las 12 de la noche. Era María Celeste, claro. La primera. Siempre.
Sola en un taxi me agarraron los 29. Sola y contenta. En paz. El teléfono siguió sonando. Que unos que otros, "Feliz Cumple" "No te vayas a dormir" "Vení". NO VOY NADA. Recordemos que es una guerra de egos.
Y al mediodía los de sangre. Fotos, besos y regalos.

A la tarde el collage. Collage de fotos, de historias, de amigas. Y a la tarde también llamados. Más teléfono. Un llamado extraño de tres de la tarde con voz rara. "¿Qué te pasa?" "Nada, te llamo" "¿ Otra vez?" "Sí, te veo esta noche". Y entonces intuí. No vendría.

Y más tarde el trabajo y los coros. Buena onda. Con el bolso lleno de posibilidades llegué a la Fiesta todavía no nacida. Y una Mujer nueva me trajo un hada para calmar mi adrenalina. Y se quedó su encanto dando vueltas por la noche. Y yo con mi vestido lindo hecho para mis medidas. Y llegó un amigable Mostro. Y tras él otros nuevos amigos. Rapidito un New Age con las chicas. Y se sumó con la botella otro amigo. Y así fueron llegando muchos, trayendo mil abrazos. De cada uno me robé un instante. Y empezaron los destellos ¿Eran los flashes o era yo qué brillaba?. Y llegó él, con minúscula. Me trajo de regalo esos ojos de decir cosas. Él, el que no habla, yo la que se escapa. Y no, esta vez no dio lo mismo. Me quedé con su regalo de ojos y sus ganas de ponerse cerquita.

Me faltaron dos de mis amigos del alma. Y me dolió un poquito. Y dos poquitos. Y casi lloro. Muchos poquitos. Igual entiendo. Pero vino Max. Y estaban todos. Y bailamos y fumé en el baño un torpe pero divertido envoltorio. Y cortamos la torta y mostraba las fotos. Y algunos firmaban. Otros dibujaban. Otros más querían.

Y le dije a él que no se fuera y el me dijo que "ni loco". Y me dijo que "te espero". Y al final quedamos pocos. Se fue la que me hizo el vestido y en un abrazo nos hicimos un poco más amigas. Y otra nenita había desaparecido y me quedé con ganas de contarle algunas cosas.
Entonces le escribí a Verito. Y abracé a la Koyer. Y a Cele que me había contenido los escapes furtivos durante toda la noche. Y Max dijo que era la más linda. Y se fue después de ese abrazo enorme que nos dimos, tan de amigos de verdad, tan de querernos bien.
Y ahora eramos menos. Depués Verito me escribió y me puse a llorar de puro contenta que estaba. Ahí a la vista de todos. Y ella me abrazó y me dijo que "Te quiero mucho". Y coincidimos en otra noche inolvidable. Y bailamos las últimas músicas. Y él me esperaba. Y todas me decían que le pusiera mayúsculas. Y yo decía "que ni loca". Pero no dio lo mismo. Y me despedí de Cele con un silencioso Gracias Amiga del alma. Y de Verito con otro silencioso Gracias Amiga de siempre. A pesar de todo.
Y me quedé con él. Y se llevó mi bolso. Y me subió a su auto. Y me dejé llevar. Con las manos de los dos al volante. Manejando a ningún futuro, terminé otra vez dormida en esos brazos, que durante varias horas fueron el mejor lugar del mundo. Y le regalé otro amanecer. Y pasado el mediodía también le regalé mí primer despertar de 29 años. Y encima de todo, esta vez las ganas de huir tardaron un poco más en llegar.

Sí, fue un Feliz Cumpleaños.
Gracias a todos por abrazarme tanto.