5 ene. 2008

Tarde



Esta tarde voy a sentarme en mi balcón a fumarme las ganas que tengo de arriesgar.
Voy a intentar discernir y a dejar de darme otra oportunidad.
Es que la realidad es una y es muda. Y hueca.
Y mientras se haga de a poco de noche voy a balancearme y a querer dejar de añorar lo que no sos.
Voy a pensar en arrancarme, entre bocanadas de humos y pensamientos, la sensación de que las ausencias son remediables.
Intentaré olvidarme de las noches de carnaval y antes de que el sol se muera en el horizonte del edificio de allá atrás voy a encender el último cigarrillo de este olvido y pensaré que lo que nunca fue ya no puede ser. Que tus puñales están a un paso de ser letales y que tu indiferencia se quiere adueñar de mi risa.
Y voy a decirme a mí misma que quiero seguir andando, que tu falta y tu nada ya se aprovechan de mi paciencia y que ya no tengo más ganas. Que más de lo mismo y poco de mucho no sirven en este momento de nada.
Finalmente, cuando la noche ya tenga luna voy a vestirme de hermosa y voy a querer pararme frente a tu nada y a sonreírle lindo a tu distancia. Voy a intentar que tu inercia no me arrastre y que tu ausencia no se le instale a mi alma.
Esta tarde voy a empezar a hacernos olvido.
Una vez más.