3 may. 2005

Inaguración

Aqui el ensayo, corto que me valió la promoción de la materia psicología y comunicación en el año 1999 (por poner algo):


Los Ojos del otro, la interpelación directa del ser, de lo propio y lo profundo.
El "riesgo" de que ese otro encuentre otro tanto en mi. La mirada me inquieta y me incomoda. Con el paso de las horas me lleva a la reflexión.Intentaré desde esta autoreferencialidad dar cuenta de la dificultad del develamiento del ser, de la esencia propia y más profunda que se escapa en esas miradas fijas.
¡Cuánto más fácil me ha resultado cuestionar a Descartes, a su racionalidad e incluso a la existencia de dios!
Tal vez como premisa del pensamiento moderno occidental, la alienación encubierta del ser (entendiendo al sercómo la inmanencia particular, subjetiva y propia de cada individuo y tal vez de cada objeto), la cosificación y naturalización de los sentidos y los "sentires"; la percepción unidimensional, pragmática y mediatizada del otro; no ya cómo un ser con propia esencia si no cómo una parte , una pieza, un engranaje de un complejo sistema han mediado en la cosmovisión occidental transformando a los individuos, a sus percepciones y a sus relaciones primarias y sociales en partes de un mecanismo complejo y "tecnificado". Pero si hablamos de mecanismos y de técnicas ¿no hay lugar para los sentimientos? En este punto de la reflexión vuelvo al autoreferencialismo. Tanto me ha costado aquí y ahora sostener esa mirada de un extraño, que se dispara mi pensamiento al porqué de de esta incomodidad. ¿Que hay en mis ojos? o más bien ¿Qué es lo que podrían dejar ver al otro? Mi propio ser pareciera quedar expuesto, mi conciencia de existir, mis emociones resguardadas y no "tecnificadas". ¿Y que hay con que esto quede expuesto a la mirada del otro? Esa mirada me detiene, me pone alerta, hay alguien que está llegando a mí y que podría encontrar aquello que la sutil alienación de los sentidos y "sentires" escondió bajo la piel y el inconciente. Tal vez allí encuentre el alma.