21 sep. 2007

Desgarros

Que poco vale todo cuándo todo vale.
Mal día para accidentes, mal momento para tanta certeza.
Cuánta locura. Cuánto juego salido de control.
Cuánta gravedad tienen las consecuencias. Cuánto veneno en estos ojos de niña infame.
El destiempo de los cuerpos, el desgano de la nada.
Maldita la hora de la decisión. Ya está tomada. Y después ya no soy la misma. Poco importa.
Que pocas son las opciones, que inmensa la soledad necesaria. Que definitiva será mi distancia. Que decepcionante la carga de ausencia. Que inexistentes son las caricias, que mentirosos los abrazos.
No quedan ya trenes para seguir ni próximas estaciones para bajarse.
En el cuerpo quedarán las marcas.
Que vacía voy a quedarme cuándo vuelva a sangrar.
Que necesario el alivio. Que absurdo el riesgo. Que insomne quedará la conciencia.
Una vez más.