28 mar 2008
Oculto
18 mar 2008
Ahí
Ahí quedamos. Fijos y cercanos.
Que la noche recién nacía y vos llegabas a decirme que ahí estabas. Y yo que ya te había puesto lejos. Que ya me había puesto linda y distante, incrédula y desganada. Ahí estábamos entonces. En el lugar de siempre. Me buscaste. Y yo, que ya estoy bastante cansada de correr a ninguna parte preferí quedarme ahí. A pensar que me da igual, a sentir que no te quiero. Y me dio igual tu mano en mi cintura, tu familiaridad tan conocida, tu casa, tu cama, tu piel. Ahí me dio igual. Un gozo más.
Hasta que fue el momento de dormir y muertos de risa nos dejamos vencer por el amanecer que ya era día. Me pusiste sobre tu pecho como nunca. Y ahí por primera vez me dormí. Y ahí también me desperté con tu beso en mi frente diciendo que tenía un desayuno y un buenos días. Y nos quedó por delante el día. Y nos quedó por delante un intento y unas cuantas mentiras. Me quedó en mi placad tu ropa, con tu olor y tu ADN. Te quedó en tu almohada mi sueño y entre las sábanas mis horquillas.
Quise pedirte una promesa. Que esperemos el invierno, que enciendas la estufa y me abraces otra vez. Y ahí quedarnos. Entre tus brazos, mis silencios, tus ausencias y mis huídas.
11 mar 2008
Recién
5 mar 2008
Noche de naranjo en flor
Sonaba en sus pisadas la historia de un sábado al noche, dos desconocidos y un tango mentiroso
("..Era más blanda que el agua, que el agua blanda...").
Caminaban por Honduras y él tan nuevo, tan reciente, tan ficticio ya la estaba queriendo de la nada y para nada. Ella traía humo en las pupilas e incansable en la mirada y quiso entender que pasaba. Andaban en la noche y a la plaza. El entorno implotaba a cada instante. Él tenía esos ojos tan verdes de profundos y esa historia tan oscura de haber vivido. Ella caminaba como desnuda. Casi más viva que muerta
("...Después ¿qué importa el después? Toda mi vida es el ayer que me detiene en el pasado...").
Moría él por tenerla, vivía ella para jugar. Se acercaba él a cada minuto a su alma, se escapaba ella a cada paso para poder caminar. Se le salía la vida a él por los ojos, se le encriptaba el prejuicio a ella en la razón. Él quiso detenerla un segundo en su marcha. Ella para escaparse lo besó
("...eterna y vieja juventud que me ha dejado acobardado...")
Él le devolvió para siempre ese beso en mil besos de jugar al amor. Ella se dejó besar un instante los brazos y lo detuvo antes de que llegue al corazón. Entonces ella habló. Con él, con el extraño. Con el de los ojos de vida y beso. Y contó en aquella plaza de su dolor y su asco
("Primero hay que saber sufrir, después amar, después partir y al fin andar sin pensamiento...").
Le llegó a ella de pronto el llanto y el habla contenida en la piedra del alma. El humo quedaba lejos y el refugio de ser muda también. Se alejaba él unos centímetros para mirarla, abarcarla y saberla imposible de amar. "Sos tan dura mujer" dijo cuando ella casi empezaba a llorar
("...¿Qué le habrán hecho mis manos?¿Qué le habrán hecho?...").
Caminaron juntos desandando el camino para empezar a despedirse. El la abrazó y la quizo por un segundo como nadie en toda la vida. Ella volvió a sentir por un segundo como nunca había sentido en la vida. Y ahí estaban cruzando las vía muertas de esa historia no nacida.
("...canción de esquina con un pedazo de vida, naranjo en flor...")
Subieron entonces al taxi que los llevaría a no volver a verse. Él le pidió que se acerque y la acomodó en su pecho para transformarla en recuerdo. Le besó por única vez la frente y se guardó entonces ella su desamor
("...Perfume de naranjo en flor, promesas vanas de un amor que se escaparon en el viento...").
Ella bajó del taxi y se despidió medio muerta, medio viva. Caminó por la calle del hasta siempre y como siempre no miró para atrás.
("...Y en esa calle de estío, calle perdida, dejó un pedazo de vida y se marchó...").
29 feb 2008
Fletes, redondos y tareas
Afuera llueve con sol . Adentro está nublado y miedo . Pusiste "Tarea Fina" y te pusiste en llanto casi. Andás por ahí renguenado intentos de esos que siempre se te quedan por la mitad.
Ves, sabés, sentís que otra vez el camino está malo. Entonces te quedás, te tirás, no dormís, no llorás. Te acordás. Estás en contra tuyo una vez más.
El indio sigue disparando "Vas a volver a herirme otra vez". Cruzás los dedos y la vida, anudás bien fuerte el nudo de la garganta y pensás en los quiebres, los filtros y los excesos.
Cambia el track, la hija del fletero mandó cartas y él no tiene el valor. Como siempre."Todavía su amor me da descargas".
La puta madre.
21 feb 2008
Eclipse y chocolates
En el cielo las cosas se ponen rojas.
En el infierno también.
En casa se acaba el chocolate y no cierran los números.
Estoy llena de mitades. Debo dejar de ser mediocre.
Debo dejar de estar de vuelta.
En el cielo la luna vuelve a la normalidad.
En el infierno no hay luna.
En casa vuelvo a escribir y empiezo de nuevo.
La intemperie acecha. La compulsión no escarmienta.
Él duerme plácido a mil años de distancia. Yo espero el sueño.
Busco ser mano, alunarme, barajar y dar de nuevo.
11 feb 2008
A punto
A punto estaba de convencerme de estar queriéndote que empecé a pensar hasta cuándo. A punto de convencerme de que ya no puedo quererte que empecé a tener miedo de soltarte. A punto de volver a extrañarte empecé a preguntarme ¿Cómo se extraña nada?¿Cómo se extraña el abrazo que no llega, la caricia que no se hace, el beso que no se da?¿Para qué meterme en tu cama cuando quiero si no tengo el abrazo que necesito? Entonces, mientras me escapaba las corridas, de tu "Hablamos" mentiroso, cayó de repente, rotunda la certeza. Yo no quiero esto. Me traje en la cartera un poco de tu beso muerto, de tu desgana guerrera y tus dvd de préstamo. Te dejé en la almohada el sueño que quise contarte y no escuchaste, por distraído, por desatento. En el baño mi olor a nueva, en la cocina ninguna caricia, en la mesa la fiaca de la media tarde y en tu teléfono cualquier promesa. Todo efímero y aunque más quiera quererte, más me quiero a mí misma parece. El instinto me grita en la cara hace tiempo y yo que me hago la sorda no puedo hacerme tanto la boluda. Anoche en tu almohada tuve frío y poco abrazo, anoche en tu cama tuve sueño y pocas ganas. Anoche quise forzarme a quedarme queriendo tu nada. Esta tarde en un taxi fantasma me cayó como piedra otra vez la certeza. Justo cuándo estaba a punto de querer que me quieras, a punto de quedarme enamorada. Justo cuando estaba a punto de conformarme con nada. Justo a tiempo. La certeza. Yo no quiero esto. No me alcanza la nada.
6 feb 2008
Las matan
3 feb 2008
Lost
1 feb 2008
La idiota
Hamsters

31 ene 2008
Vos sufrís
Ella se fue y te dejó revuelta la ropa y la vida. Ella dijo basta y es lógico. Y se llevó en su bolso el esqueleto recién muerto de lo que quedaba de tu risa. Claro que nada de eso era amor, ni proyecto. Lo sabés, lo sabemos. Ella se fue y se llevó nada y te dejó desnudo enfrentado a tu único miedo: La soledad. Te dejó enfrentado a vos mismo.
Y seguramente muchos dirán "al fin" al enterarse de esto. Y otros tantos dirán "que se joda". Y no me interesa un carajo si te lo mereces o no. Ella se fue y vos sufrís.
Y yo que me enteré hace días y te dejé solo. Para no agobiarte, para no enfrentarte. Para que no se me rompa el alma.
Y está noche, a mil metros de teléfono fui a buscarte. Te llamé por tu apellido como hago siempre que estoy nerviosa. Te dije que te estaba buscando. Te hice un chiste con la soledad. Me invitaste a todo tu duelo, me rogaste con planes que fuera con vos tu entierro. Yo apreté los dientes y saqué de ningún lado un te quiero. Ese que nunca te dije, ni el día que viniste con olor a jazmines.
Te quiero y quiero que no te duela. Que no se vaya. Que vuelva ella. Quiero que llores nada, que duermas todo, que no te ahogues en el fondo de la botella que tenés en la mano. Quiero pasar esto por vos, yo soy más fuerte, yo sé estar sola, yo quiero que no te duela. Quiero que se te pase pronto. Quiero que no te sorprenda la noche hurgueteándole los bolsillos para robarle un poco de calma. Quiero y no quiero.
No quiero que andes como zombi, loco o mudo por la vida. No quiero que te hagas duro, que te cierres, que se te muera la risa. No quiero que te transformes en autómata, humo o piedra. No quiero que se te partan los ojos de lágrimas, no quiero dormirme pensando que estas despierto, que te sentís solo, que tenés miedo de quedarte solo. No quiero que te enfrentes a la casa muerta, a la historia en la basura, a la herida abierta. No quiero. No sufras. Si fuera más ingenua o si no hubiera sido yo alguna vez como ella te diría que fueras a buscarla. Pero no tiene vuelta. Lo sabés. Lo sabemos.
Y venís a sufrir a mis manos y se me hacen carne mis propias lágrimas. Y me acuerdo de mi propia huída. De mí porpio hacerme autómata, humo, piedra. No quiero que seas eso. No quiero que te duela tanto. No quiero que tengas que levantarte sin ella mañana y ver la casa vacía y llena de nada.
¿Cuál de mis abrazos va a sanarte amigo? ¿Cuál de mis lágrimas va a abrirte paso? ¿Cuál de mis noches va a hacerte más fuerte? ¿Cuál de todos mis chistes va a devolverte la risa?
Y me importa un carajo que muchos se regocijen con lo que te duele, yo voy a quedarme cuidando la sombra en la que te estás transformando. Te voy a correr los piedrazos que quieras pegarte, te voy a acercar todas las botellas que quieras tomarte, te voy a sacar el ahogo un segundo antes de ahogarte. Vas a decirme tantas veces te quiero como si fuera un hada. Vamos a sentarnos a ver pasar la vida el timpo que haga falta. Voy a quedarme acá cerca amigo, voy a acompañarte hasta el fondo y si es necesario te voy a traer de vuelta a la rastra.
Y me importa un carajo lo que diga la gente, lo que digan las buenas costumbres y los malos amigos. Me importa un carajo que casi nos hayamos confundido, que me conozcas el cuerpo, conocerte los gemidos. Me importa un carajo. Vos sufrís y a mi se me estrujan las entrañas, o el alma no sé bien. Puro instinto.
26 ene 2008
El proceso
22 ene 2008
Basta*

*Para mi amiga Cele que intenta siempre, se juega todo y que nunca deja de ser fiel a sí misma. Con lo que eso implica.


