Va a llegar un día en el que entiendas el mundo.
10 may 2007
Carta para cuándo dejes de ser Letras...*
Etiquetas: Madre. Hijo. FANTASIA
6 may 2007
Tené cuidado...
Etiquetas: minúsculo
3 may 2007
Jugar a que somos...
Tan fino el límite, tan cálido el abrazo, tan compartido el descansoY si abrazarte a mis piernas te hace sentir redimido, cuándo empezamos a abrazarnos dormidos?
Si solamente nos acompañamos soledades, porqué seguimos inventando primeras veces aún sabiendo que son las últimas?
Si sólo hacemos de cuenta que ocupamos un espacio, cuándo elegiste el piano y las velas?
Cuándo decís que no sabés que será de tu vida, porqué tus ojos vuelan a mi mirada esquiva?
Y si me alejo de las ganas de encontrarte para no perderme en tus ojos de decir cosas,
Disculpen la asusencia...es que estaba ocupada viviendo.
Etiquetas: minúsculo
Charla Conmigo Misma. Sobre alguien que no soy yo
Entonces hoy me despierto, me miro al espejo y no puedo creerlo.
Estoy horrible.
¿Qué me pasa? ¿Ya me vino? ¿No fue suficiente el zamba de anoche?
Que sí, que no, creo que nada me conforma.
Aunque no se si tiene que ver con eso. Puede que sea el clima, la cima, las enzimas o que se yo. Quizás no sea nada o todo.
Pero salgo, luego de algunas horas frente al empañado espejo. Claro la ducha, corre.
Mamaaaaaaa! ¿Podes cerrar el agua?
¿Cuándo me independizaré? No la soporto más. Pero es cómodo, la ropa planchadita, la bombachas limpias. Pero que terremoto se armó cuando me encontró los forros.
-¡Pendeja, me podés decir que mierda es esto1
-Ay ma, son forros…
-¡”·”!%($·”&
-…condones., preservativos…
-¡”$··%?”$&
-…capuchones…
Al final como vine al mundo.¿Será cierto el bolazo de la cigüeña? Que tarada, y cuantos años estuve con eso en la cabeza.
Es que soy medio ingenua, medio despistada, crédula, confiada. Bueno, suelo ser arpía a veces, mala leche, desconfiada, vengativa.
Eso sí siempre ando alerta, una nunca sabe. El amor de nuestra vida puede aparecer en cualquier esquina, bajando de cualquier colectivo. Lástima que yo viva en barrio cerrado.
Pero soy abierta eh, no vayas a pensar que exquisita, quizás un poco selectiva, meticulosa, pero no insoportable. Detallista, eso sí aunque se me haya escapado que sea casado y tenga hijos. Que cajetudo. ¿Vos podés creerlo? Tener hijos y no decírmelo, a mí, su bomboncito, su melocotón, la única, la inigualable, la que te hacía todos los trámites, te solucionaba los bardos, te prestaba guita.
Sí, decílo. La volumétrica.
Pero yo, siempre yo. Cero egoísta eh. Pero siempre la misma, la que no cambia, la aburrida, la que no gesticula ni dice cuanto me importas, la que no sabe las fechas de los cumpleaños, la que no te atiende, la histérica.
Pero mamita que mujer.
Cerré la puerta, dejé de mirarme en el espejo y salí a la calle a enfrentarme a mi cotidiana verdad. Ser necesaria.
28 abr 2007
27 abr 2007
26 abr 2007
Hadas amigas*
El día fue largo. Frío. De abrazos necesarios. De alivios. De celulares llamando con llamados sepulcrales. De ganas de llegar a casa. De dormir.
20 abr 2007
Ojos limpios
Etiquetas: Exorcismos. Minúsculo. Amigo. Enemigo.Intimo
14 abr 2007
Si fuera hada. Si no fuera dragón
"Soy yo dentro de mi misma. Sabiendo que lo que no va a suceder ya esta llegando. Ya llegó y ya se fue."
Entonces, justo entonces, es cuándo quisiera ser hada.
Irradiaría esa luz de ángel, tendría la gracia del elfo, la vitalidad de un duende, la voz de la sirena y la sabiduría de un mago.
Podría sonarte a melodía celta, saberte a tibieza y pan.
Me transformaría en herencia, historia y sería el cofre de oro al final de tu arco iris.
Me volvería liviana como la niebla en esa colina y suave como el viento en las ramas del bosque. Frágil cómo ese haz de sol.
Encerraría el misterio de la historia que persigues, la moraleja de la leyenda que cuentas, la dulzura del cuento de hadas que sueñas y la creatividad de la historia sin fin que escribes.
También en éste camino de fantasía, por momentos tendría la fiereza del dragón, el filo de la espada, la tristeza de las brujas y la soledad del llovizón. Pelearía algunas batallas. Sería instante en tus guerras.
Es mi esencia, mi veneno que no se cura nunca ni con pócimas ni con ausencias. Pero pasada la brabura de esa tempestad, mi piel volvería a ser traslucida, mis curvas etéreas, mis ojos brillantes. Tendría flores en el pelo, mariposas en la panza y destellos en el alma. Los ocasos serían siempre naranjas, las lunas siempre llenas y vendrías cada noche a morir y renacer en mis manos, acariciando mi espalda justo entre la volatilidad de mis alas....
Si fuera hada.
Si no fuera dragón.
Etiquetas: minúsculo
Tópicos de las de mi generación
Hay en la vida de las mujeres de mi generación determinados tópicos por los cuáles seguramente hemos pasado casi todas. Los dividí en edades que han sido representativas en mi historia personal pero no necesariamente se dan en ese orden
A los 13: La menstruación y la clase de gimnasia.
En la secundaria, fingir un terrible dolor de ovarios para evitar la clase de gimnasia y quedarse a un costado del playón. Hipotéticamente, durante esos 5 años, menstruaba al menos dos meses al mes.
A los 19:El Test de embarazo comprado en vano.
Entrás a la farmacia con el susto en las manos y un atraso de 6 días. "Es imposible, no cuidamos. No estoy ni a palos. Seguramente son los nervios." son las frases que se repiten.
Le pedís al farmacéutico " Un Evatest......." . Así bajito porque ni vos querés escucharte.
Corrés al primer baño que puede ser un Mc Donal´s, la casa del novio, el del laburo. Rara vez el de la propia casa. Te devorás las instrucciones (cómo si no las supieras de memoria) y hacés pis.
Esperás los interminables 90 segundos hasta que aparezca la única rayita. Esa que te devuelve el alma al cuerpo, te aleja de la maternidad y te deja diciéndote "Lo hubiera hecho antes, que boluda".
A los 23: La Ropa de estar flaca.
Hay en todos los placards un pantalón guardado "para cuándo esté flaca". Es un pantalón que usamos por ultima vez cuándo teníamos 18 o 20 cómo mucho. De tanto usarlo capaz que está gastado entre las piernas. Es ese que cada tanto, una vez al año ponéle, nos probamos esperando que suba al menos por arriba de los glúteos. No importa si nunca nos vuelve a cerrar pero el día que pase los glúteos nos sentiremos conformes.
A los 25: La depresión, el chocolate y la película de llorar.
El te dejó. Irremediable. Irrefutable.
Te toca entonces deprimirte. Es sábado a la tarde, llueve y en TNT dan una de llorar, " Otoño en Nueva York" ponéle. Pésima, destructiva, absurda la peli y vos también. Te tirás en la cama o sillón con el chocolate más grande y el jogging más rotoso que pudiste conseguir. Los pelos crespos de tanto encierro y los ojos calientes de tanta lágrima. Durante las siguientes dos horas serás la visión más clara de la auto flagelación.
A los 28: El regocijo de verlo volver con el caballo cansado.
No importa si pasaron 3 años, 1 mes o 10 minutos. Ellos siempre vuelven y nosotras, a ésta altura, ya lo sabemos.
Esa es la mejor parte, no porque quieras volver a "algo" con él sino por el regocijo de verlo así, tan desvalido, casi ridículo. Es el momento que disfrutás de ver su número en el visor de tu celular una y mil veces y mandarlo al contestador. Te deja flores en el trabajo, llama a tus amigas preguntando por vos, te espera a la salida del gimnasio, te manda mensajes de texto con un bochornoso "Te extraño". Ahí es cuándo recordás los sábados de peli de llorar y chocolate; tus colmillos se hinchan de ponzoña y tu autoestima también.
Te sentís un poco arpía y descubrís que se siente muy bien.
En algún momento antes de los 30: La elección
Hay un momento en la vida en el que sentís que tenés que elegir. Tu carrera o tu casa. Tu trabajo o tu hobbie. Tu novio o tu amante. Tu mamá o tu papá. Tener hijos o graduarte. Comprar un auto o hacer un viaje. Ahí entendés, probablemente después de haber hecho unas cuántas elecciones equivocadas, que no es tanto cuestión de elegir; que con mucho empeño podés tenerlo Todo.
Sabés también que seguramente ese Todo nunca se concrete pero aprehendés que lo interesante es lo que pasa en el medio.
10 abr 2007
El miedo a la lágrima
Había pasado mucho tiempo, tanto que ni recordabas cuándo había sido la última vez. ¿No?
Es que claro, pensabas que ya no había más desamor posible, que no había nadie más que pudiera volver a dolerte. Que la próxima vez sería más sencillo porque que te parece imposible que no te quieran una vez más.
Y tenés miedo del miedo y entonces decidís dejar de pensar porque pensás que si dejás de pensar todo va a desaparecer y contrariamente a eso todo se vuelve más difícil. Porque dejaste de pensar y empezaste a sentir. Sin querer. Inocentemente. ¿Viste? y vos que decías que no te quedaba inocencia.
Y entonces sentís que te gustaría intentar. Probar. Conocer un poco más. Dejarte conocer. Es que las barreras que has puesto ya te pesan mucho, te aburren y tenés ganas de que quieran cruzarla. Cruzarte.
Estás en la instancia en la que las caricias no sólo te exitan, también te unen y ese dedo bajando por la espalda no sólo es parte del juego sino que pareciera ser una extensión de tu piel.
Es el momento en que empezás a oler. No el perfume. La piel. Y te enloquece. Y lo decís. Y sí él pregunta "¿A que huele?" sin dudarlo decís "A Vos".
Y empezas a notar que nunca nadie antes te había acariciado los pies cuándo llegas helada y con frio, que no necesitás palabras si te mira de esa forma y agradeces por lo bajo que siempre, siempre insista con que te quedes a dormir y a comer y a dormir otra vez. Es que claro, la otra noche entre penumbras te hizo estremecer.
Y es ahí dónde te das cuenta de que semejante intimidad no se condice con esa ausencia brutal. Racionalmente entendés el juego pero sabés, siempre supiste, que la pasión; tu pasión es irracional igual que el miedo.
Sabés a dónde te va a llevar éste indefectible camino de caricias, miradas y ausencias. Sabés que no hay carrozas sino calabazas, que el caballo blanco no es más que un ratoncito asustado y qué el príncipe trae consigo una enorme mochila cargada de destierros. Y claro, no es que vos te creas princesa ni mucho menos. Al contrario sos consciente, muy consciente que no querés ser parte de un cuento. Querés ser real, humana, con posibilidad de error.
Entonces volvés a sentir. Y caés en la cuenta que ya pasaron juntos insomnios y sueños. Sobriedad y borrachera. Pasión y ternura. Verborragia y silencio. Ganas y tedio. Pero algo te falta.
Y otra vez te vuelve a la mente esa noche de carnaval, cuándo él quiso sentir el latido de tu corazón con su mano y no lo encontró. Y deseás con toda tu alma que en el próximo encuentro él lo busque otra vez. Por qué ahora sí, tu corazón empezó a latir.
Etiquetas: minúsculo
7 abr 2007
Quiero ser cuento, mensaje, fantasía
Necesito dejar de escribir sobre mí. Quiero dejar de tener una introspección permanente. Quiero aprehender a escribir historias que no sean mi historia. Quiero ser cuento, mensaje, fantasía. Ya no quiero seguir mirándome el ombligo emocional. O al menos no todo el tiempo. no toda mi prosa.
Quiero aprehender a escribir ficción..
Por eso les pido a mis lectores que me cuenten una historia, que me manden un par de frases o al menos una palabra que me ayude a empezar una historia que no sea mía. Que sea de ustedes. "Prestame tu propia aventura".
No es falta de imaginación lo mío. Es incapacidad de salir de la primera persona.
Pueden dejarme su indicio en un comment o por mail a stamp46@hotmail.com
5 abr 2007
No!! No entraste en otro blog soy yo que cambié el diseño!!!! Psst.. eh! no cierres el explorer!!!
Bien.
Cómo es evidente hice ciertos cambios en este blog... colores, medidas, fotos.
Convengamos que la esencia es la misma. La que escribe sigo siendo yo. Para los que no me conocen ahora sabrán algo, alguito más de mí y los que sí me conocen seguro dirán algo del fondo oscuro, de la letra cursiva, etc. Cómo siempre acepto sugerencias pero les pido que sean considerados ya que me quedé hasta las 6 am con esta historieta.
Saludetes



