Se terminó.
Finalmente.
4 feb 2009
15 ene 2009
Certeza nº 4
Esta vez no voy llevarte en mi piel.
El equipaje sería demasiado pesado.
Y suave.
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7 ene 2009
Caos
Es de verano y nubes. ¿Dónde fue a reflejarse lo azul?.
De desvelos, sofocones, apretujos y cansancio.
De querer gritar, vomitar y volver a gritar. Revuelta la calma, ya no se contar cuanto hace que no tengo sueño. Maniaca por momentos, esclava de esta adrenalina.
Que grita.
Que vomita.
Que no para.
Que loca.
Es de enero y siempre olvido ordenar el olor a jazmín.
Desprolijas y sonámbulas pasan las noches duermevela.
Se burla de mi el olvido y una siesta me desnuda el domingo.
El lunes viene vértigo y el martes caos.
Todo corre, yo no duermo, no pienso, no leo, no paro.
Estoy cansada de no cansarme.
Quiero gritar o irme a vacacionar al fresco de tu almohada.
Hacéme un lugar en tu noche antes de que termine de volverme loca.
Alcanzáme un poco de agüita de mar y paz.
O un abrazo.
5 ene 2009
Certezas nº 2 y nº 3
Tus excusas no hacen dudar a mis intentos.
Tus ausencias hacen que el mundo se haga posiblemente infinito.
Etiquetas: Certezas
3 ene 2009
Certeza nº I
...Y lo más triste es que un día alguien va a oler a vos y yo ni si quiera voy a notarlo.
Etiquetas: Certezas
13 dic 2008
Restos
Madrugada cerrada. En la habitación se percibe una respiración ajena, casi densa y pesada. Hace un poco de calor pero ella se despierta ahogada. El aire acondicionado respira frescura pero no alcanza.
Apenas despierta se siente ahogada. Un peso le aplasta el alma, la espalda y el sueño y es entonces cuando percibe el abrazo, ese brazo de amor gigante que horas antes le explotó el deseo y minutos después le aseguro el sueño. Como si fuera diminuta e inocente. Como estar a salvo de nada. Horas antes la había amansado y ahora la ahogaba.
A su lado un amador gigante soñaba un sueño impasible y mentiroso y le dejaba en la almohada rastros de desidia disfrazada.
Intentó moverse. Lo hizo lento para no despertarlo, dejando vacío un hueco en la cama. El, a falta de su cuerpo abrazó a la almohada.
Todavía era de noche cuando salió de la cama. Abrió la puerta de la habitación, sabiendo que realidad la esperaba. Acostumbrada a juntar sobras de nada salió a enfrentar al resto de la casa.
En el comedor, el perro la miraba triste y el desorden era mas del que ella esperaba. Le giraba el mundo, le pesaba el alma. No entendía como puede ser capaz de invadirse tanto a si misma.
Y entonces los restos burlones de otra noche inventada. De esas que deberían haber dejado de ser hace tiempo.
En el piso, al costado del sillón, una botella de vino a medio vaciar se acaloraba, desde el cenicero los cadáveres de mil cigarrillos la burlaban. La ropa apilonada, mezclando encajes y hombría. Las agujas de un taco resistían contra el suelo y el látex de un amor descuidado se revolcaba entre orgasmos muertos. Los restos de la explosión. Los símbolos de sus palabras no dichas. El amor no hecho. El cuerpo doliente de gozo. La cabeza iba estallarle. Ella sabía que era mentira, que mientras fuera de noche podría ignorar aquellos rastros de error repetido.
Se acercó entonces al espejo del baño y vio al maquillaje que horas antes la había hecho princesa, transformarse en sapos negros que escapaban al pozo de su alma.
Empapó su cara con agua para ver si podía limpiarse.
Limpiarse el maquillaje de reina y el silencio de esclava.
Lavarse el miedo a que llegue la mañana.
La desgana de volver a la cama.
Quiso arrancarse el olor a coco y a sexo de la piel, el deseo básico del cuerpo y la mudez permanente de la voz de la conciencia.
Por la ventana apenas entreabierta se coló una mínima luz. Asesina de noches equivocadas, la mañana con cara de mala muerte se acercaba. Ella entonces sintió terror, no quería enfrentar el cadáver de la pasión que había quedado diseminada. No quería que con la primera luz todo aquello fuera simplemente un resto de nada. Corrió entonces a la cama.
Él seguía abrazando a la almohada, arropando sus mentiras entre las sábanas. Semi desnuda y aterrada volvió a acostarse rozando gélida su espalada. Entonces él se estremeció, balbuceó algo sobre la hermosura y volvió a abrazarla.
Ella se acurrucó un poco asqueada. Sabía que posiblemente amanecería dormida, pero ahogada y decidió negociar con la amenazante luz de la mañana.
A cambio de unos instantes más de noche y mentira, le prometió al día entregarle su alma. Y enfrentarse más tarde, a los restos macabros de otra historia que tenía que ser enterrada.
4 dic 2008
Renuncio
Las tardes de jueves parecen amanecer con entierro.
Y este jueves viene también de renuncia. Funesta y lapidaria.
Y esta adicta a los puntos suspensivos viene esta vez, otra vez, a renunciar.
Renuncio a historias catalepticas que arañan el olvido tratando de resucitar.
Fantasmas ya exorcisados que desentierran la duda.
Renuncio, a este trabajo pesado, lúgubre y gris que es la posibilidad del quizás.
No es que seas vos.
Soy yo, que acobardada por tanta ausencia, no tengo espíritu para probar.
Esperar lleva mucho tiempo, avanzar implica mucha fe. Y ya perdí mucho de los dos.
Y nada puede ser simple. Este amor de juguete y amaneceres azules no me deja respirar.
No debería ser tan difícil, ni yo tan cobarde, ni vos tan ausente. Ni esta historia debería estar queriendo arrancar. Estamos rotos desde antes de aquella noche de carnaval.
El jueves pasado venias cargando una muerte.
El jueves de hoy yo te dejo de respirar.
Quizás me quieras un poco y difícil.
Seguro yo quiero brillar.
Y los fantasmas de tanto purgar se hacen grises y las historias de tanto morirse ya no resucitan y las cobardes de tanto asustarse se agotan. Y los insomnios de tanto sueño se duermen.
Y yo no puedo.
Renuncio a respiradores artificiales para el alma.
Renuncio a respuestas que llegan tarde y vacías.
No supe sanar, es cierto.
Pero no puedo cargar con tanto tiempo muerto.
Sabrás disculparme pero no puedo.
Te dejé en la almohada un último sueño gris.
Y me robé tus lágrimas para ponerle lluvia a este jueves de renuncia y fin.
25 nov 2008
Que ya es noviembre otra vez
y que las luces vienen a avisar otro diciembre y otra vez a terminar.
Tantos noviembres de repente apilonaron en mis ojos un montón de años.
Y así tan rápido ya es noviembre y en un segundo todo se vuelve tan igual.
Las mismas vueltas y las mismas preguntas sin contestar.
El mismo ruido que ya es casi un zumbido, un silencio gritón.
Y otra vez parece que todo se hubiera detenido en ese noviembre, que todo se hubiera roto para siempre de los siempres aquella navidad.
Casi duele igual
Casi el sabor rojo en la boca
Casi el ruido a cajones vacíos en el placard
Casi otra vez la parálisis y los dientes apretados
Casi igual el miedo, casi intacta la coraza.
Y es cierto que en esta ventana el sol brilla más.
Que no hay lágrimas, es cierto.
Ni nostalgia queda ya.
Sólo vueltas y más vueltas en el circulo infinito y perfecto de la libertad.
Se duerme impertinente ya este noviembre.
Pero deja la sombra de 31 días por pasar.
Por pensar que ya termina, que ya es enero. Que ya pasa.
Que esta vez quizás exista el milagro.
Y que las luces brillen de verdad.
Que no duela.
Que duela menos.
Que no venga el sabor rojo.
Que no me acuerde.
Que ya me olvide.
Que ya no marque.
Duro encontrarse otra vez la verdad.
Duro ver que ni por puta casualidad queda una ilusión.
Mucho es pedir algo de magia, una estrella no fugaz.
Alcanza y sobra con una noche de paz.
El tiempo se quiebra y por un segundo se balancea, adelante y atrás.
Gira todo, vuelve, empieza, y se vuelve a terminar.
Un instante puede romperle al alma el corazón
y un último bramido puede dejar en ese hueco
un cinismo eterno, cobarde y agotador.
23 oct 2008
"Mi reina no se durmió"
Es que fue mucho el tiempo de lluvia y de tirar el alma a cualquier parte.
Y ahora que es tiempo de andar sin nubes ni cargas, es mi propio instinto de supervivencia el que no me deja vivir.
Y ahora que es tiempo de andar sin nubes ni cargas, es mi propio instinto de supervivencia el que no me deja vivir.
Es entonces cuando quisiera al menos, ser un poco más ingenua.
No, no voy a ponerme a pensar. Dejo los platos sucios para otro día y me llevo un poco de olor a vainilla en la piel.
El jardín se hace vida, se incendia mi noche de anoche y yo, con ojos brillando, me voy a respirar.
16 oct 2008
Sueño
Es fácil ahora ver donde queda mi lugar.
Aunque muchos indaguen y ni mi analista confíe en esta calma que traigo. Yo me creo. Hoy. Mañana se verá. Uno aprende tanto a caminar los infiernos que ya ni se quema en el fuego.
¿Qué me importa lo que vendrá?
Se me cierran los ojos y estoy liviana.
Hay crisis por todos lados.
Se me acaban los ahorros y me sobran las cuentas, habrá quien esta noche pueda respirar su ahogo en clonazepam o seguramente habrá quien tenga el alma pesada por estar donde no quiere estar. Habrá esta noche una mujer llorando a su madre y un marido calculando cajas para embalar.
Hay crisis por todos lados y yo sólo puedo respirar cada vez más. Habrá alergias de la época, días de festejo por gastar. Sólo pienso en ir al mar. De clarito y bambula, de pies, arena y gusto a sal.
Y no hay sicarios ni desidias esta noche. Las más lindas de las palabras más feas.
Se me cierran los ojos ya. Tengo sueño. Y voy a dormirme con la sonrisa que me trae la palabra más linda de las lindas palabras.
Paz.
Aunque muchos indaguen y ni mi analista confíe en esta calma que traigo. Yo me creo. Hoy. Mañana se verá. Uno aprende tanto a caminar los infiernos que ya ni se quema en el fuego.
¿Qué me importa lo que vendrá?
Se me cierran los ojos y estoy liviana.
Hay crisis por todos lados.
Se me acaban los ahorros y me sobran las cuentas, habrá quien esta noche pueda respirar su ahogo en clonazepam o seguramente habrá quien tenga el alma pesada por estar donde no quiere estar. Habrá esta noche una mujer llorando a su madre y un marido calculando cajas para embalar.
Hay crisis por todos lados y yo sólo puedo respirar cada vez más. Habrá alergias de la época, días de festejo por gastar. Sólo pienso en ir al mar. De clarito y bambula, de pies, arena y gusto a sal.
Y no hay sicarios ni desidias esta noche. Las más lindas de las palabras más feas.
Se me cierran los ojos ya. Tengo sueño. Y voy a dormirme con la sonrisa que me trae la palabra más linda de las lindas palabras.
Paz.
14 oct 2008
Miedo infantil
Tengo miedo de buscarte, encontrarte y que después sea tiempo de perder el miedo.
Tengo miedo de buscarte y no encontrarte y que después sea tiempo de reprocharme.
No, no tengo miedo de perder el tiempo, tengo miedo que de tanto andar volando mi cielo quiera ser un poco tuyo, Mi Cielo.
Tengo miedo que aunque no cuadres en ninguna de mis vidas, quieras quedarte a ser mi amador gigante o que quizás quieras irte, a no querer abrazarme.
No, no tengo miedo de que no vuelvas, tengo miedo de quedarme a esperar.
Tengo miedo de abrir los ojos , justo cuando vos quieras levantarte.
Será que de tanto barro en las patas, esto de andar con alas me da vértigo
Tengo miedo de armarle la revolución a la esclavitud a la que me viene sometiendo mi libertad.
Y miedo de quedarme cualquier tarde, mirado perdida, la marea de besos de tu boca con dueña.
Miedo a tu martes de ausencia y lluvia y a mi risa de llamado a deshoras y foto.
Tengo miedo de buscarte y no encontrarte, claro que sí
pero más miedo tengo de buscarte y finalmente, encontrarte.

9 oct 2008
Aire
Un día Aprehendiendo se cansó de ser gris
Y yo también
Ahora todo parece flotar en el aire
Y yo también
6 oct 2008
Respirar
Respiré profundo entonces.
Y habiendo hecho todo lo que podía haberme dañado me sentí sana.
Dejé de pensar. Y fui un poco más libre.
Cambio miedos por respirar
¿Será el cambio de aire? ¿El olor a vida?
Cambio ir con cuidado por abrazos, vueltas por sol, prejuicios por risa, preguntas por bailes, silencios por besos, prudencia por siestas. Conozco mis límites.
Y soy todavía un poco más libre ahora que intento soltarme, el pelo y el alma. Mirar a los ojos a cambio simplemente de otra mirada.
Respiro profundo y estoy sana.
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